Muchas veces nos encontramos en los foros de viajes con preguntas tales como: «¿Es necesario contratar una asistencia?», «¿qué países la exigen?», «¿de verdad tengo que gastar dinero?… prefiero no hacerlo, total, ¿qué puede pasar?». Algunos de estos interrogantes intentaremos responder en esta entrada. Primero, lo primero:

¿Qué países exigen en la entrada al país que tengas un seguro? Bueno, éstos:

La lista varía según la procedencia de cada persona, y probablemente siga modificándose ya que, por ejemplo, Ecuador empezó a pedirla hace muy poquito. Dependiendo dónde vayas, la cobertura tiene que tener un mínimo, por ejemplo, para el espacio Shengen (Europa) se requiere un mínimo de 30.000 euros, para Rusia de 50.000 USD y para Cuba de 10.000 USD. Esto depende de cuánto cuesta atenderse en cada país. También exigen una asistencia que cubra la repatriación sanitaria en caso de que tengas que volverte de urgencia a tu país y/o te tengan que llevar con equipos médicos especiales.

Acá te mostramos algunos beneficios de contratar una cobertura. Recordá que no es una Obra Social, o sea, si te querés hacer un control médico mientras hacés tiempo en Paris porque está lloviendo, no vas a poder. Diferente si por la lluvia te caíste y terminaste con un brazo roto, ahí si, te atienden, te medican y te dibujan algo en el yeso! Otra cuestión: si te gustan los deportes ya sabés (quiero creer) que necesitás sí o sí llevarte una cobertura. En serio. Está buenisimo surfear, bucear, esquiar, tirarse de un paracaídas y volar con un parapente, pero cuidate (y a tu familia) en caso de que alguna ola esté un poco picante…

Esto deja tranquilos a varios, quizás. «¡Entonces si me voy a Canadá no necesito llevar asistencia!», podría pensar el viajero más ingenuo. Bueno, como requisito, no, no te lo van a pedir en el aeropuerto. Pero si se te ocurre ir a caminar por ahí, te picó algún bicho y querés atenderte gratis… bueno, no es tan fácil la cosa. Gratis, nada. Y si te pasa algo más grave que requiera una internación (quizás esa picadura te dió alergia), o sufriste algún esguince, y quedarás en deuda con el país, salvo que tengas los USD necesarios para pagar los tratamientos, la internación y el servicio:

No es lo más lindo del mundo hablar de las cosas malas que pueden ocurrir en un viaje (preferimos siempre hablar en términos de placer), pero creemos que es sumamente importante prevenir porque tenemos casos muy cercanos que de no haber tenido la cobertura, no la hubieran contado. Un infarto; una picadura; una enfermedad gastrointestinal por comer con picantes; reacciones alérgicas; robos y pérdida de equipaje o documentación. Incluso asistencia legal y psicológica ante situaciones que puedan exceder la salud física meramente, como alguna infracción a leyes que no conocías porque son países completamente diferentes con culturas y valores diversos, hay coberturas que incluyen el pago de una fianza.

Al final del día, la decisión es tuya. Tu cuerpo, tu vida, tus reglas. Nosotros desde Shambhala Turismo te vamos a recomendar que viajes asegurado/a, vayas donde vayas, y si tenés una familia a cargo… ni lo dudes. Sabemos que «viajar es el dinero mejor invertido», bueno, aplica para la salud también.

Consultanos por tu viaje, las cotizaciones son a medida según la cantidad de días, el destino al que viajes, e incluso la edad que tengas. Tenemos promociones 2×1, y pack familiares. También asistencias anuales con 30 o 60 días por viaje (podés usarlos cuantas veces quieras en un año!). Ah también hay promociones para pagar en cuotas con visa, amex y master (super, super, super importante!). Trabajamos con varias compañías diferentes, tenemos para todos los gustos!

Esperamos esta entrada te haya sido de utilidad y si querés podés compartirla, dejarnos tus comentarios y suscribirte para recibir en tu correo las próximas entradas.

¡Muchas gracias por leer!

Saludos,

Shambhala Turismo

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